Web:
http://vidanueva.cc
Descarga:
Este Documento en PDF
Fiel-EEUU Conferences. All Rights Reserved. • Fiel USA are FIEL-EEUU events, a Church of God division. • © 2007 Church of God.

La Familia Renovada
Una relación familiar saludable, es esencial dentro de la renovación del pastor y la congregación. Si el pastor es casado, es esencial que entre la pareja pastoral, haya un mismo sentir y una misma visión del ministerio al cual Dios los ha llamado.
Un punto de importancia dentro de la familia pastoral renovada, es que se implemente la idea que el ministerio es de todos los integrantes de la familia, y no solo del pastor principal, sea hombre o mujer. Cuando percibimos a la familia pastoral de forma integral, se evita aislar al pastor, esposo/a y padre o madre, del resto de su familia. Dentro de nuestras iglesias Hispanas, aún dentro de los Estados Unidos, es común ver que cometemos el “error de reducir la familia pastoral a la persona del varón. Es, en parte, el resultado del valor cultural patriarcal latinoamericano que privilegia su hegemonía sobra las otras personas integrantes de esta. Por el contrario, el paradigma de la familia pastoral, presentada en las escrituras, muestra un perfil basado en un subsistema marital, paternal y fraternal que en conjunto esta sujeto al llamado y al cuidado de Dios en el ejercicio de su rol sacerdotal.” (Pinto, 2004)
Lo ideal es que la familia pastoral se caracterice por ser entregada a la comisión y la visión a la cual han sido llamados como familia. Especialmente dentro de la pareja matrimonial, es de suma importancia que los dos sientan el llamado a la obra, aunque por supuesto, los papeles que estarán jugando dentro del hogar y de la iglesia, serán variados de pareja a pareja. Ya los detalles de cómo funcionarán como pareja y como pastores será personal, pero, si hay características que serán importantes dentro de la relación matrimonial que ayudarán dentro del pastorado también. Para mantener una relación familiar saludable, es vital que la pareja ejerce una comunicación abierta y clara; flexibilidad; versatilidad; expectaciones realisticas; confidencialidad total; apoyo incondicional; amor incondicional; y el hacer de la familia nuclear una prioridad.
La Iglesia Renovada
La iglesia es una reflexión de los valores y prioridades de su líder principal. Ya que el líder llegue a ser renovado, y su familia sea renovada, entonces es natural y sucederá que la congregación llegue a ser renovada también.
¿Se acuerda del pastor todólogo y el pastor con síndrome de Mesías? Pues ya que sean renovados estos pastores, el modelo Bíblico que usarán para ser líder de sus congregaciones es el modelo de Moisés en Éxodo 18:13-17. Moisés llego a tener síndrome de Mesías, cuando le dijo a su suegro Jetro que la gente dependía de el. Dios envió a Jetro para amonestar a Moisés y advertirle que tenía que cambiar su estilo pastoral. Fue entonces que se dividió el pueblo y nombraron líderes que atendieran a los detalles cotidianos del pueblo. De igual manera, el pastor tendrá que delegar varias tareas a sus líderes y tendrá que enseñarles a sus congregantes a hacer el trabajo del ministerio, para que la iglesia sea renovada. Wagner dice, “una de las tragedias dentro del cristianismo contemporáneo es que tantos miembros todavía no han descubierto sus dones espirituales y por lo tanto, no los están usando” (1986). Además, cuando involucramos a los creyentes en la obra del ministerio, somos obedientes a lo que nos insta Romanos 12 y entramos a las dimensiones de iglecrecimiento que detalla el Pastor Rick Warren. En su libro, Una Iglesia Con Propósito, dice que cuando entramos al discipulado de los creyentes, nuestras congregaciones llegan a ser más profundas, son más fuertes, y nuestra visión llega a ser más amplia. Esto, entonces, permite que la congregación crezca en número. (1995)
Pasos a una Transición Saludable de las Iglesias Hispanas en Norteamérica
Transición del Líder Principal
El líder principal tiene que saber a donde quiere ir, y transmitir la visión a los líderes y la
congregación. Cuando el líder llega a entender la visión que Dios le ha dado para su
congregación, y la hace propia, viviendo, respirando y sonando la visión, entonces empieza la
tarea de transicionar su estilo de liderazgo y su enfoque de guiar a sus lideres y su congregación
hacia su propia transición. Dice John Maxwell, “cambia al líder, cambias la organización”
(1996).
A continuación veremos características y cualidades de pastores que han transicionado o han dado “vuelta” a sus congregaciones. Estos pastores son edificadores de equipo, proveen visión, crecen ellos mismos espiritualmente, animan a los demás, piensan de una manera estratégica, toman riesgos, la mayoría tienen menos de 45 anos de edad, trabajan horas extremas, dentro de 60-80 horas por semana, tienen un compromiso espiritual a la obra, son de personalidad fuerte, y son visionarios. (Barna, 1993)
Antes de poder llegar a adoptar estas características y cualidades, es esencial que el pastor llegue a cambiar su mentalidad, y como ve su rol de pastor. Esta tabla es tomada del libro de Wayne Cordeiro (2004) y nos enseña los dos extremos del pastor seguro y el pastor inseguro. Léalo con cuidado y sea honesto consigo mismo para ver si su mentalidad como pastor necesita ser cambiada.
Transición de mentalidad del pastor principal |
|
Líder Seguro |
Líder Inseguro |
Anima que otros intenten |
Sabotea los esfuerzos de otros |
Se fija en las áreas fuertes de otros |
Se fija en las flaquezas de otros |
Admite sus errores |
Es defensivo y justifica los errores |
Da crédito a otros |
Demanda ó manipula para tener el crédito |
Regocija cuando otros son exitosos |
Siente celo del éxito de otros |
Esta dispuesto arriesgar para mejorar |
Mantiene las cosas como están para tener control absoluto |
Rápido crea equipos de trabajo |
Quiere hacer todo el mismo |
Puede tomar tiempo de descanso |
No puede permitir que otros se eleven a la posición de ser lideres, así que siempre esta presente |
Transición de Los Líderes
La transición de los líderes empieza con la transición del pastor principal. El pastor comparte su visión a los líderes y ellos entonces, transmiten la visión que han recibido a la congregación. Después del pastor principal, los líderes dentro de una congregación son las personas mas claves para que la visión de la iglesia sea realizada. Es indispensable que formemos líderes fuertes dentro de nuestras iglesias. El pastor solo no puede con las muchas responsabilidades y deberes dentro de una iglesia. Necesita gente a su alrededor que como Ur y Josué a Moisés, le levanten las manos para que todos sean victoriosos. Dice Lewis, “a menos que podamos preparar y liberar verdaderos líderes para dirigir nuestro camino…la iglesia tiene muy poco futuro inmediato en América.” (2003).
Como pastor, cuando empiece a escoger sus líderes y a formar su equipo de trabajo, recuerde que su relación con sus líderes debe ser una relación sana, fructífera y de ayuda mutua. Aunque usted sea el pastor principal, no puede trabajar en equipo y tener una actitud de dictador. Si mantiene esa mentalidad, entonces sus líderes no podrán desarrollar sus dones y habilidades dentro de su congregación. Mantenga en mente las siguientes sugerencias cuando forme su equipo de líderes. Son siete reglas básicas de parte del pastor principal hacia sus líderes.
Tratare a mis líderes como yo quisiera ser tratado.
La relación es transparente y genuina.
No hay sorpresas; todos saben lo que los demás están haciendo.
Como confió en mis líderes, les doy espacio para hacer su trabajo.
Seré accesible para clarificar trabajos delegados.
Serviré como el motivador y entrenador de nuestro equipo.
Siempre animaré a mis líderes a servir con un espíritu de excelencia. (Carey, 2005).
Transición de la Congregación
La transición de la congregación se inicia cuando cada miembro empieza a captar que es importante y participe en el ministerio de la iglesia. Esto sucede cuando el pastor y los líderes transmiten la visión, parte de la cual es que cada creyente es esencial dentro de la obra del ministerio.
Algo importante de acordar es que no sucederá ningún cambio positivo sin un plan para ejercerlo. McAlister enfatiza que es clave que haya un plan para la transición de la congregación (2007). Otro punto importante y necesario de cubrir es que la gente, por lo general, resiste el cambio. Maxwell detalla algunas de las razones porque las congregaciones en veces resisten los cambios. Estas razones son; la rutina se altera, el cambio produce temor a lo desconocido, el propósito del cambio no esta claro, el cambio produce temor al fracaso, la gente esta demasiado satisfecha con las cosas como están, los seguidores no respetan al líder, el líder es susceptible ante la critica, el cambio puede significar perdida personal, el cambio requiere un compromiso adicional, la tradición se opone al cambio (1996). Muchos quizás ven este momento de transición dentro de una iglesia como algo negativo o difícil. En verdad, si se puede ver de esta manera. Pero la transición y el cambio también pueden verse como tremendas oportunidades y tiempo de anticipación de algo nuevo. Ramírez dice, “cuando los paradigmas antiguos se derrumban y los nuevos todavía no se imponen, es precisamente cuanto se experimenta lluvias de ideas nuevas y creativas y es un momento muy importante para que las iglesias generen, dirigidas por el Espíritu Santo, alternativas que surjan de la reflexión bíblica y del contexto actual. Aquí es donde se puede generar un espacio intencional para que el Espíritu hable a la iglesia. A esta fase del caos también se le llama el estado de reflexión El problema consiste en que aunque las experiencias del caos son las maneras por las cuales somos estimulados para el cambio, preferimos mucho mas la seguridad del orden y lo predicable, que las oportunidades del cambio, situación que nos lleva a querer plantar y a desarrollar iglesias con estilos de liderazgos de los años ochenta, cuando el mundo ha cambiado vertiginosamente en los últimos quince años. (2004).
La explicación del Dr. Ramírez me tiene mucho sentido porque toca a lo positivo que sucede dentro del caos del cambio y la transición. Aunque no es fácil y en veces hay situaciones duras que surgen por causa de los cambios, si queremos que nuestras congregaciones experimenten transición, tenemos que iniciar la evolución. John Maxwell nos da excelentes sugerencias de cómo crear una atmósfera para el cambio dentro de nuestras iglesias. Primeramente el líder debe desarrollar confianza en la gente. También debe hacer cambios personales antes de pedir a otros que cambien. Los buenos líderes conocen la historia de la organización - y la respetan. Coloque a los influenciadores en las posiciones de liderazgo, los buenos líderes solicitan el apoyo de los influenciadores antes que el cambio sea hecho público. Prepare una agenda de reuniones que contribuyen al cambio, anime a los influenciadores a influir en otros informalmente, y demuestre a la gente como le beneficiara el cambio, déle a la gente el titulo de propiedad del cambio (1996).
Los congregantes de una iglesia en transición tienen que creer con todo su corazón y adueñarse de la visión del pastor para ejercer la obra del ministerio. Cuando una congregación ha estado mal impuesta que el pastor hace todo, toma tiempo para que esa mentalidad cambie, pero si es posible. Nuestra responsabilidad como pastores es enseñarle y recordarle a nuestra congregación lo que dice Efesios 4:8,11-12 “Por esto dice: Cuando ascendió a lo alto, se llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres. El mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.” La obra del ministerio no es del pastor solamente, sino que la función de la iglesia es una función de equipo. El ministerio de la iglesia no es la responsabilidad de unos pocos; sino es la divina responsabilidad de cada uno de nosotros. (Cordeiro, 2004).
No hay que decirle a un niño que crezca. Si son saludables y bien nutridos, crecen naturalmente, cada uno a su manera. Muchos pastores se frustran porque no ven crecimiento de número dentro de sus congregaciones. A ellos, el consejo es que no se preocupen del crecimiento de la congregación. Como el niño saludable que crece solo, así también la iglesia saludable, crecerá. La salud de la iglesia es lo principal. El crecimiento sigue la salud. (Cutshall, 2003).
Fortalecimiento de las Iglesias Hispanas en Norteamérica
El Fundamento es Esencial
El fundamento es esencial para ser fortalecidos. El fundamento principal para toda congregación es Mateo 16:18, donde dice Jesús, “Yo edificare mi iglesia.” Después de esta verdad central, cada pastor tendrá que buscar de Dios la visión y el propósito para su congregación particular. Recuerde que un propósito bien definido define no solo lo que hacemos, pero también lo que no hacemos, y no solo lo que somos, pero también lo que no somos.
Rick Warren dice, “un propósito claro produce moralidad, reduce la frustración, permite la concentración, atrae cooperación, y asiste la evaluación. A demás, Warren también nos describe las cuatro fases críticas de introducir el propósito a la congregación. Son; define tu propósito, comunica el propósito con todos, organiza tu iglesia alrededor del propósito, aplica tu propósito a cada área de tu iglesia (1995).
La Visión es Esencial
Proverbios 29:18 nos dice que sin visión, el pueblo perece. Somos amonestados a siempre repetir y reforzar la visión a nuestros líderes, y a nuestra congregación. Dice Habacuc 2:2, “escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido.” La pregunta podrá surgir, ¿que es la visión? Excelente pregunta. Cordeiro dice que la visión es la habilidad de ver lo que otros no ven (2004). En otras palabras, la visión, es el Hebreos 11:1 de tu iglesia. ¿Que ves en tu iglesia, por fe, que todavía no se puede ver con ojos naturales? Esa es la visión de tu iglesia. Para escribir una visión que glorifica a Dios, Cordeiro nos da un guía. La visión debe estar alineada con la Palabra de Dios, debe ser consistente con la gran comisión de alcanzar almas, tiene que ser propia – de Dios para usted y su congregación, debe ser clara, y fácil de entender, y la visión debe guiar cada actividad (2004).
Pasos Hacia el Fortalecimiento
El punto clave es que cuanto mas ministerio el pastor ejerce, más débil la congregación llega a ser. (Easum, 2007). Para dar fortalecimiento a la congregación, es esencial que la congregación sea involucrada y partícipe en la obra del ministerio. Tenemos que aumentar el nivel de compromiso de los congregantes. La gente no se molesta cuando les pides que se comprometan, si hay un gran propósito detrás del compromiso (Warren, 2002).
La meta es que cada miembro llegue a un lugar donde entenderán y captarán en sus corazones la visión de la iglesia y la hagan propia. Entonces es cuando inician Efesios 4:12 y hacen ellos la obra del ministerio.
Sobre El Pastor
Como el pastor de su congregación, se le ha dado un gran privilegio y a la vez, una gran responsabilidad. Quizás lo mas difícil de ser líder es mantener la integridad. En su libro, Floyd Carey describe siete leyes del iglecrecimiento, que son;
La ley del tiempo y la intervención divina.
La ley del liderazgo talentoso y el compromiso total.
La ley de trabajar en equipo y con una misión clara.
La ley de la verdad y la integridad.
La ley de la alabanza transformadora y el enfoque al discipulado.
La ley de las técnicas y una estructura practica.
La ley del entrenamiento y el involucramiento ministerial.
La cuarta ley, fue la ley de la verdad y la integridad. Nunca se olvide que a Dios le interesa mas que eres, que lo que estas haciendo. El diccionario Webster’s define la palabra integridad como “el estado de estar completo, no dividido.” Esto concuerda con lo que nos dice John Maxwell sobre la integridad. “La integridad produce confianza, tiene un valor de mucha influencia, forja patrones elevados, da como resultado una reputación sólida, no solamente una imagen, significa vivirla uno mismo antes de dirigir a otros, ayuda a un líder a tener credibilidad y no solo ser listo, es un logro muy difícil. Cuando tengo integridad, mis palabras y mis obras coinciden. Soy quien soy no importa donde estoy o con quien estoy” (1996).
Si el liderazgo es algo, es por lo menos influencia (Marlota, 2003). Nuestra oración es que Dios lo use para influenciar su congregación y desafiarlos a llegar a la potencial y el propósito perfecto de Dios para ellos. Un líder lleva a la gente donde tienen que ir, no donde quieren ir. La cuestión de ser un líder exitoso no tiene que ver con popularidad o carisma. Tiene todo que ver con ser un individuo con una visión clara de parte de Dios para su congregación, con un compromiso y disposición total de llevar a cabo esa visión, cueste lo que cueste.
¡Adelante!
________
Samuel Santana
Pastor
Vida Nueva
Iglesia de Dios